Letras de cine

PELICULAS INOLVIDABLES EL INCOMPARABLE AROMA DE LA EXCELENCIA

Se recogen en este volumen, diez ensayos sobre otras tantas películas, cuyo parentesco más evidente es su altísimo nivel de calidad en la historia del cine. Son La quimera del oro y Tiempos modernos de Chaplin, Robín de los Bosques de Michael Curtiz, Luz que agoniza y My Fair lady de George Cukor, Días de vino y rosas de Blake Edwards, Gigi de Vincente Minnelli, El sueño eterno de Howard Hawks, La gata sobre el tejado de zinc de Richard Brooks y Centauros del desierto de John Ford.

La mayor parte de estas películas fueron rodadas y estrenadas en las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado, con un añadido más lejano, hacia el cine mudo, que es La quimera del oro y otro más cerca de mediados de los sesenta que es My Fair Lady.

Seguramente es bueno recordar los ocho Oscar y cuatro nominaciones del citado musical, las 9 estatuillas de la Academia para Gigi (entre ellas Mejor película y Mejor director para Vincente Minelli), las tres nominaciones y el Oscar musical para Días  de vino y rosas, dos idénticos galardones  (uno para Ingrid Bergman) y las cinco nominaciones para Luz que agoniza, las 6 nominaciones para La gata sobre el tejado de zinc y los tres Oscar para Robín de los bosques, uno de ellos para la música del centroeuropeo Erich Wolfgang Korngold, uno de los emigrados de la sangrienta tormenta nazi y su bárbara condena a lo que llamaban “música degenerada”.

Pero más allá de este sello de calidad que representan los Oscar, están las inolvidables interpretaciones (algunas las mejores de su carrera) de actores y actrices. Es dudoso, por ejemplo, que el mediocre John Wayne lograra un mejor resultado, en algún momento de su larguísimo trabajo en el cine, que en Centauros del desierto del maestro John Ford. Grandiosa Audrey Hepburn en My Fair lady y premiada merecidamente Ingrid Bergman por el nada fácil papel en Luz que agoniza. Indiscutible Charles Chaplin (uno como Charlot y otro no) en sus dos películas e impresionante la tensión sensual que transmiten Liz Taylor y Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc.

El director George Cukor, realizador de dos de estas películas, debería ser mucho más recordado y lo mismos se puede decir de Howard Hawks y Vincente Minnelli.

En cuanto a los argumentos, recordar el gran trabajo de guionistas y la permanencia de la gran literatura que los sustenta. Bernard Shaw en Pigmalión, antecedente de My Fair Lady, Tennesse Willims enLa gata sobre el tejado de zinc o Raymond Chandler sobre El sueño eterno.

Y todos juntos logran ese total que son estas diez obras punteras del gran arte del siglo XX.. En palabras de su autor, Ramiro Cristóbal: “Fue, desde el punto de vista personal, uno de los trabajos que he realizado con más placer. Gracias al comentario de “La gata sobre el tejado de zinc”, por ejemplo, leí muchas cosas sobre Tennessee Williams; repasé a Colette por su autoría del argumento de “Gigi” y gracias a mi amigo Roger Salas descubrí a Sir Cecil Beaton, autor de los vestuarios de “My Fair Lady”.

En fin, mis diez películas resultaron un banquete cultural lleno de curiosidades y allí aparecieron, entre muchos, Raymond Chandler y William Faulkner, el caballero D’Arrast (sobre el que había escrito José Luis Borau) y los citados Williams y Colette. Las dos películas de Chaplin “La quimera del oro” y “Tiempos modernos” me hicieron sumergirme en ese genio incomparable”.

FICHA

Título: Películas inolvidables

Autor: Ramiro Cristóbal

Editorial: Círculo Rojo

Diseño de Portada: Luis Galindo

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*