Opinión

Ramiro Cristóbal, director de la Revista CineArte.
Opinión

Amarcord

Con la de este año, serán 42 las veces en las que he asistido, de forma continuada, al Festival Internacional de San Sebastián. Con expresión del maestro: “Amarcord”, recuerdo. Bueno la verdad es que, a estas alturas, la memoria es muy selectiva. Seguramente recuerdo mas las cosas insustanciales que las […]

'Amarcord'.
Opinión

Nino Rota y Federico Fellini

La redacción de este bando me encuentra en medio de la preparación de un encargo del Círculo de Bellas Artes de Madrid para su ciclo dedicado a Federico Fellini. Se trata de un concierto de inauguración de dicho ciclo, en el cual contaré con tres compañeros de auténtico lujo, como […]

Emilio Ruiz Barrachina.
Opinión

El cine, un arte en pleno cambio

El cine, al igual que otras artes, está sufriendo transformaciones en muchos aspectos que lo rigen, tanto en el modo de hacerse como en la de exhibirse. Curiosamente, tal vez los cambios menos significados los está manteniendo en su contenido, sin acabar de reinventarse completamente. Durante más de cien años […]

"Conspiración de silencio".
Opinión

Dos alegrías acústicas recientes

La más reciente, anoche mismo, revisitando muchos años después de la primera vez la película “Bad day at Black Rock” (“Conspiración de silencio”) , una impresionante película de John Sturges en la que mi adorado y admirado Spencer Tracy lucha contra una conspiración sórdida del cacique local y sus esbirros […]

Ramiro Cristóbal, director de la Revista CineArte.
Opinión

CC, MM, BB y compañía

El cartel de esta 70 edición del Festival de Cannes recuerda uno de los tantos momentos bellos y perdidos que ha tenido la historia del cine. Claudia Cardinale, que aquí aparece en una fotografía de plena juventud y alegría, fue, en su momento, uno de los grandes intentos de crear […]

Ramiro Cristóbal, director de la Revista CineArte.
Opinión

Carta del director. El discreto encanto de los secundarios

Secundarios, de reparto o actores figurantes. Ellos cumplen, modestamente, con la importante tarea de cubrir el trasero de las estrellas, en caso de que estos seres superlativos posean tan vulgar y humano apéndice. Por un azar del destino, los secundarios son demasiado algo: demasiado viejos, demasiado jóvenes, demasiados gordos, demasiado […]